Muchas veces abrimos este espacio haciendo alegorías culinarias con la realidad que nos toca vivir.
Es que la comida, la que los que tenemos más suerte nos podemos llevar a la boca diariamente, sirve para ilustar mejor que ningún otro elemento.
La cebolla, por ejemplo, es un magnífico ejemplo.
Además de haberle servido a Miguel Hernández para su inolvidable poema “Las Nanas de la Cebolla” inmortalizado por Serrat, ha sido muchas veces utilizada como metáfora por su complejidad...porque hay que atravesar sus múltiples capas hasta llegar a lo que buscamos...
La vida es como la Cebolla.
Es difícil, intrincada y cuando parece que llegamos al centro siempre hay una capa más para descubrir...
Por otro lado, El Huevo, para los argentinos,pasó de ser un increíble alimento a convertirse en sinónimo popular de valentía, coraje y arrojo cuando es lo único que nos queda...
Esta semana ha sido muy difícil para los argentinos.
Y se vienen otras peores...lo intuímos...lo sabemos.
¿Por qué?
Porque lo buscamos...porque así somos...
Porque mientras otras sociedades aún recuerdan cuando sus ciudades y tejidos sociales fueron destruidas por las crisis o las guerras hace 50 o 100 años y allí armaron un punto de partida para su reconstrucción, nosotros volvemos una y otra vez al momento de nuestra hecatombe.
Porque parecería que es nuestro destino.
Destruirnos...para volver a empezar.
Aún no se acallan los últimos ecos de lo que parecía ser nuestra crisis terminal como sociedad, que los vicios, las reacciones, las mezquindades y las inquinas vuelven con una fuerza renovada para erizarnos la piel y poner todos nuestros miedos nuevamente en la superficie.
Porque parece que el Gobierno, que ha logrado una hegemonía que lo hace jugar solo en la cancha, a falta de rivales a la vista, se muede a sí mismo para buscar algo de sangre...
Porque el Campo somos todos y no es nadie...
Es la famosa oligarquía ganadera de la Historia y son los chacareros cuentapropistas que sienten que no tienen nada que perder...
Pero el método de protesta elegido es el mismo que criticaban cuando lo ejercen otros sectores...y encima, fuerza la terrible imagen de alimentos arruinados porque no llegan a destino por los cortes...en un país con hambre, alimentos que se pudren y se tiran...
Porque en la semana en que todos volvemos a contarles a nuestros hijos y alumnos qué es lo que sucedió el 24 de marzo de 1976 porque nos juramos que NUNCA MÁS puede volver a ocurrir, el Gobierno de los Derechos Humanos saca a su “mano de obra ocupada” para marcar la cancha y mostrar, en lógica y dialecto “quién es el que la tiene más grande”.
A 32 años de la noche más oscura, el Estado, a través de su Gobierno reinvindicatorio de la libertad y la vida, festeja en la calle con D´Elía y Moreno.
Cuando la realidad es más cebollla que nunca, el Gobierno muestra quién tiene más huevos.
Entendamos de una vez que somos Cebolla y con Huevo no alcanza...si lo que queremos no es zafar por un ratito una vez más y comenzar realmente a caminar un nuevo sendero.
Después de las imágenes de esta semana cobran más fuerza aquellas palabras de Borges (sí, D´Elía...Borges, un blanco intelectual oligarca de esos que mercen su odio, otro argentino más con posiciones erráticas en cuanto a la política, al igual que usted que felicitó a Domingo Cavallo por su gestión como revela hoy el diario Perfil)..
En su Poema Conjetural Borges describía el después de la batalla..
Hay viento y hay cenizas en el viento.
Se dispersan el día y la batalla
deforme
y la victoria es de los otros...
... al fin me encuentro con mi destino sudamericano
Será que así viviremos siempre porque lo buscamos.
Mirando el campo de batalla con sus caídos y pensando en cómo retomar mañana...
Destruyéndonos para empezar de nuevo...
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