Nuestro mundo es la comida y muchas cosas de nuestro mundo giran alrededor de la comida.
Si pensamos cuántas frases que remiten a la comida nosotros las aplicamos para definir situaciones extra -gastronómicas nos daremos cuenta de la importancia que tiene la comida en nuestro inconciente colectivo.
Estos comentarios de apertura del programa (demasiado sencillos y poco pretenciosos como para tildarlos de Editoriales) se basan en estas frases y palabras cotidianas y sabrosas que definen, muchas veces, situaciones también cotidianas, aunque no tan sabrosas.
A pesar de que los tiempos cambien vertiginosamente y el lenguaje vaya adoptando nuevas formas, todos llevamos en nuestra memoria aquellas frases que decían los mayores cuando éramos chicos.
Una de las que recuerdo, era la que servía de adjetivo calificativo para aquellas personas que dejaban brotar su ira rápidamente.... así como a esos tipos los pibes del barrio los llamaban Calentones, las tías y abuelas los llamaban... Leche Hervida.
Si tomamos la frase en su concepción culinaria, se trata de una paradoja: la leche hervida es la base para hacer un flan...o el dulce de leche...ambos alimentos de delicioso sabor y elegidos, básicamente, para alimentar a nuestros hijos.
Pero, literalmente, ver la leche hirviendo es un espectáculo no demasiado agradable. En un momento está todo bien...un segundo después, la cocina queda hecha un asco...
Por eso, tal vez, la asociación con los que pierden los estribos... porque cuando parece que la cosa está tranquila, el Leche Hervida levanta presión y deja todo sucio a su alrededor.
Esta semana, el Presidente, gran Leche Hervida por cierto, levantó temperatura y volcó sobre la cocina de la Justicia apuntando, directamente a la Cámara de Casación. Si bien todos nos enojamos con lo lenta e ineficaz que resulta la Justicia la mayoría de las veces, el enojo presidencial lo ha enfrentado con la propia Corte Suprema que, justamente resulta opositora a su gobierno ni ya responde a los mandos de los noventa.
También, la calentura se dirige hacia los candidatos opositores prometiendo, desde ahora hasta las dos elecciones de este año, litros y litros de Leche Hervida desarramándose.
Pero hay un cuidado que todos tenemos que tener.
Y no hace falta ser un cocinero profesional para darse cuenta.
Cualquiera que ponga un jarro con leche sobre el fuego lo sabe...
Mientras cuidamos el líquido no rebalse, tenemos que prestar atención a otros rincones del hogar...no sea cosa que hayamos dejado todas las ventanas abiertas y, por la tormenta, se nos inunde toda la casa...y se nos arruine todo lo que tenemos mientras nosotros, solamente, estamos pendientes de que La Leche no hierva.
|